Jugar sin tocar el juguete

En la película Minority Report, el personaje interpretado por Tom Cruise utilizaba unas pantallas sin tocarlas, sólo con los movimientos de las manos. Ahora este concepto llega también al mundo de los juguetes.

En la última edición de la New York Toy Fair se premió un juguete de sólo 40 dólares y que causó sensación entre los asistentes. Se trata de Supernova, un pequeño dron que, en vez de mando a distancia, se desplaza gracias a los cinco sensores de movimiento que incorpora. El usuario puede, sólo con las manos, mover esta esfera voladora y, incluso, realizar más de 30 trucos en función de los gestos que provoque.

El juguete ha sido desarrollada por la empresa canadiense SpinMaster y está recomendada para niños y niñas a partir de 8 años en adelante.

https://www.spinmaster.com/product_detail.php?pid=p30328&bid=

GoCab, el taxi infantil

GoCab es una bicicleta eléctrica pensada para hacer de taxi para niños. La GoCab puede llevar cómodamente hasta ocho niños y niñas sentados en el compartimento delantero, mientras es conducida por un adulto. La bicicleta en cuestión, diseñada y comercializada por la empresa Van Raam, tiene altas prestaciones técnicas: marcha atrás, ocho marchas, frenos de disco y freno de estacionamiento, protector para el sol y la lluvia e incluso un compartimento para guardar las mochilas y las bolsas de los pequeños pasajeros.

El vehículo está pensado para guarderías, escuelas, entidades, o para acompañar al parque a grupos de niños al terminar las clases. Todo en ciudades con carriles bici.

GoCab ha ganado diferentes premios, como el International Eurobike Award, El Innovation Award del Amsterdam Rai y el premio de la Dutch Design Week. Gracias al éxito del producto, actualmente los ingenieros de la compañía están trabajando en el desarrollo de un nuevo modelo aún con más y mejores prestaciones.

https://www.vanraam.com/en-gb/advice-inspiration/news/gocab-bicycle-taxi-for-children

Morfboard, cuatro juguetes en uno

La ciudad californiana de Santa Monica es la cuna del skating. Y aquí ha nacido el Morfboard, un juguete llamada a ser un éxito de ventas entre los niños y niñas preadolescentes.

Morfboard es una tabla de skateboard que, en función de los elementos que se adaptan se convierte en un monopatín, un patinete, una tabla para saltar o una tabla para hacer equilibrios. Son, por tanto, cuatro juguetes en uno gracias a la tecnología patentada “Lock & Release” que garantiza la perfecta integración de los diferentes elementos para que cualquiera de las opciones finales de configuración queden perfectamente adaptadas y se pueda hacer un uso intensivo sin riesgo de que se estropee.

Los precios del Morfboard oscilan en función de los complementos que se compran, pero si se quieren todas las extensiones para tener los cuatro juguetes el precio alcanza los 180 $. Morfboard ha llamado la atención de diferentes medios de comunicación de los Estados Unidos por su polivalencia y su carácter innovador.

https://morfboard.com/

EcoBirdy

Uno de los objetos en el que el uso del plástico es más intensivo son los juguetes. Pero el 90% de los juguetes para niños y bebés tienen un ciclo de vida inferior a los seis meses. Con el objetivo de dar una nueva vida a este plástico nació ecoBirdy, una empresa que recoge los juguetes que no se van a utilizar, recicla el plástico y lo convierte en mobiliario infantil.

Cada uno de los pasos está pensado desde la responsabilidad social, y se ha creado un programa para implicar a las escuelas, de manera que los alumnos tomen conciencia del impacto que tiene el plástico en el medio ambiente y de la importancia del reciclaje. EcoBirdy nació hace un año con el objetivo de reciclar 25.000 kilos de plástico procedente de juguetes de la Unión Europea, y de momento ya ha alcanzado el 55% de los objetivos, o lo que es lo mismo, ha reciclado más de 14.000 juguetes. La iniciativa también ha recogido diferentes premios internacionales.

Los muebles hechos a partir del plástico reciclado se pueden comprar en la misma web de EcoBirdy.

https://www.ecobirdy.com/

Sprout Pencil

El lápiz Sprout es un lápiz casi normal. Hecho de madera, con minas de 9 colores diferentes para poder elegir y perfecto para pintar y dibujar. Pero incorpora un uso complementario y sorprendente. Y es que cuando el lápiz está terminando su vida útil, se puede pinchar boca abajo sobre la tierra de algún tiesto y al cabo de pocos días comenzará a crecer una planta.


El Sprout Pencil incorpora en su parte posterior una discreta cápsula con semillas vegetales que darán una nueva vida al producto y facilitarán la comprensión de la generación y el consumo de recursos.
Este producto, que ya se puede comprar en plataformas como Amazon en packs de cinco unidades, está orientado tanto al público infantil por su valor pedagógico como empresas muy sensibilizadas por la sostenibilidad y que quieran corporativizarlo para eventos o como regalo para los clientes.

https://sproutworld.com/

Globos de agua sin globos

Pocas cosas hay más divertidas que una guerra de globos de agua. El problema es que para hacerlas hay que utilizar plásticos desechables y que luego no se pueden recuperar y contaminan nuestro entorno. Pero las guerras de globos sin globos están más cerca de lo que se pueda pensar.


Una emprendedora norteamericana, Clarissa Redwine, ha lanzado Splat! un kit para que los niños aprendan a hacer esferificaciones de agua y, de paso, unas lecciones de química. Y es que para esferificar agua sólo se necesitan dos productos químicos bastante comunes: el lactato de calcio y el alginato de sodio. Cuando se mezclan estos dos elementos en las proporciones adecuadas se crea una membrana de hielo en la que se puede inyectar cualquier líquido en el interior. Además, son elementos totalmente inocuos para personas y animales, y, por tanto, 100% seguros para los niños.


Los kits de Splat! incluyen los productos y los siete pasos que se necesitan seguir para esferificar agua. El producto aún está en fase de recogida de fondos para poder ponerlo en el mercado próximamente.

https://www.kickstarter.com/projects/clarissaredwine/plastic-free-water-balloons

Storyball

Chen, Meir y Yuval son tres amigos de la infancia que fundaron originalmente Storyball con el objetivo de facilitar la rehabilitación y la fisioterapia para pacientes jóvenes. Pero una vez tuvieron el producto en las manos entendieron que habían creado un producto que combinaba el juego tradicional con historias interactivas, y sin necesidad de pantalla de por medio. Algo que tenía que estar al alcance de todos los niños y niñas del planeta.


El concepto de Storyball es crear la ilusión de que el niño o niña está dentro de un videojuego. Pero en lugar de pulsar botones, deben actuar de verdad. Es decir … si tienen que nadar, será necesario que se tiren al agua. El elemento central del juego es una pelota del tamaño de las que se utilizan en el béisbol. Cada bola incluye una historia con diferentes retos gamificados que se van anunciando mediante un audio: desde luchar contra malvados hasta bailar desesperadamente. Y, por supuesto, la consecución de estos retos se pueden compartir con los amigos. Y, para redondearlo, la bola se cubre con una funda de silicona que representa un personaje. Y cada funda incorpora nuevas historias y nuevos retos para conseguir. Una app también permite renovar el contenido periódicamente y seguir los progresos del jugador.


Storyball ha financiado gracias a la plataforma de crowdfunding Kickstarter logrando en poco tiempo 136.000$, cinco veces más de las previsiones de los emprendedores. El juguete se empezará a vender los próximos días pero ya se puede reservar.

https://www.kickstarter.com/projects/848480002/storyball-the-screen-free-smart-toy-that-keeps-kid

El Proyecto Ikumen

l Proyecto Ikumen lo impulsó el ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar japonés en 2010, al constatar que Japón es el país desarrollado en el que los hombres destinan menos tiempo a las tareas del hogar y al cuidado de los niños. Para combatir esta situación ofreció un plan de incentivos con el objetivo de que los trabajadores pidieran más permisos de paternidad y redujeran su jornada laboral durante los seis primeros años de vida de sus hijos. También había importantes beneficios para las empresas que más incrementaban el número de permisos solicitados así como cursos y talleres de formación para los padres.

Además, el Proyecto Ikumen fue acompañado de una potente campaña de publicidad que consiguió cambiar la percepción sobre los padres que atienden a sus hijos e hijas. Hasta el punto de que las marcas empezaron a diseñar productos y a preparar campañas de comunicación orientadas a este nuevo segmento y, por extensión, no-sexistas.

https://ikumen-project.mhlw.go.jp/

El restaurante más entretenido

Cuando los niños y niñas llegan al restaurante que la cadena Richtree Market tiene el Eaton Centre de Toronto se encuentran con unas enormes pantallas a su altura. En ellas se proyectan todo tipo de juegos interactivos orientados a promover los hábitos y alimentos saludables. Mediante la interacción con estas pantallas, los niños y niñas pueden recoger los alimentos que se cultivan en una granja digital, diseñar sus propios menús saludables o crear sus pizzas con los ingredientes que eligen. También pueden ver qué sucede en la cocina de los restaurantes en los que comerán al cabo de un rato.

La estrategia de Richtree Market es atraer al público familiar preocupado por la alimentación saludable. Y, al mismo tiempo, ofrecer un entorno lúdico a los niños donde también aprenden todo el proceso que hay hasta que un plato llega a su mesa.

https://www.huffingtonpost.ca/2017/08/30/toronto-restaurants-fun-for-kids_a_23191252/
http://richtree.com/locations/toronto-eaton-centre/

 

El carril bici escolar más brillante

El Ayuntamiento de Egedal, en Dinamarca, está implementando un sistema de iluminación inteligente en un carril bici utilizado, principalmente, por los alumnos que van a la escuela. El objetivo del proyecto es incentivar a más niños y niñas a utilizarlo y, al mismo tiempo, mejorar la seguridad. Y para diseñarlo los mismos alumnos han participado en un proyecto de co-creación, conjuntamente con ingenieros municipales y de las empresas que lo están construyendo.

Las principales aportaciones de los alumnos han sido en el ámbito de la iluminación inteligente. El resultado es una variedad de esculturas con forma de animales que van apareciendo a lo largo del camino y que, gracias a las luces LED inteligentes, provocan efectos visuales como las rayas de un tigre o las manchas marrones características de una jirafa. Además, los usuarios pueden preconfigurar qué animales quieren que se iluminen a su paso gracias a un lector RFID que lee una etiqueta situada en el casco del usuario. Esto hace que la experiencia sea totalmente personalizada siempre que se utilice el casco.